Carajo, estoy seguro que lo dijeron, no me engañan, les
aflora el florido dialecto de barrio cuando leen tamañas sandeces en este mi
recinto cibernético, y se estarán preguntando: “cómo es que el gordo se gana
con tetas en todo su esplendor”, y fácil pues nunca falta una madre en tiempo
de lactancia en la calle, en el café, en el bus, que con un ademan
relampagueante se descubren la teta (derecha o izquierda) y la embuten en la
boca de su bebé que ruge por hambre, despotricando en gritos, y luego al
acabarse la leche de esa teta, cambian de lado y hacen lo propio con la otra
teta. Osea hello!, porque no se cubren con algo. No a todos nos gustan las
tetas, y a algunos como yo hasta nos asustan.
No estoy pidiendo que se censuren las tetas y la lactancia
materna en los lugares públicos, pero si un poco de recato. Yo sé que muchas
mujeres están orgullosas de sus tetas y por tanto las exhiben, pero creo que
deberían seleccionar a su público objetivo antes de desparramarlas sobre su
vientre. Yo tengo tres hermanas, dos de ellas tienen hijos, y ambas les han
dado de lactar a sus pequeños, recuerdo que era un domingo por la tarde estábamos
atrincherados en la sala de la casa de mis abuelos maternos, comiendo y tomando
vino como es nuestra costumbre, cuando de repente mi hermana Rosa quien había vivido
los últimos 3 años de su vida en Tingo María, sin más reparo y con un
desparpajo se abrió la blusa y se sacó la teta y se la enchufo en la boca a mi
sobrina Ariana, casi entro en crisis, le dije: “Oye cómo se te ocurre? , te
estamos viendo la teta”, con que tono se lo abre dicho, que desde ese entonces cuando
tenía necesidad de alimentar a su cría, se iba al cuarto y procedía a hacerlo
en privado.
Siempre he considerado que ay cosas que uno debe hacer en
privado, como amamantar a tu hijo, o cambiarle el pañal. Bueno madres gestantes, y madres con hijos ya
grandes, ya pueden mandarme a la mierda, lo siento, se que el amamantar es lo más
normal del mundo, pero por qué diablos tengo que presenciarlo?
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