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Secretos

Hay días en los que siento que debería de disculparme por todo y por nada al mismo tiempo. Días en los que no sé si estoy de salida o estoy llegando, si mi cerebro está funcionando adecuadamente, o de plano su proceso sináptico esta hasta “las caiguas”. Hay días en los que necesito organizar un meeting de urgencia entre los hemisferios de mi cerebro y darles un par de cachetada a ver si así se ponen de acuerdo…a veces  pienso que debería de darle la razón a mis alumnos cuando me dicen, teacher: usted está entre moody y bipolar, pero sólo atino a sonreír. A veces me pongo a pensar, que mis viejos han de haber tenido una paciencia increíble para criarme, y como el “conejillo de indias” sobrevivio, pues se aventuraron a tener otros hijos jajaja. Cada que llego al trabajo y me encuentro con mis amigos, me pregunto, que toman estos, que se inyectan, que se pasen una pastillita al menos, y es que hay días que simplemente no son mis días y soy antipático sobremanera. En serio muchach...

Esos maricones!

Ridículos, estúpidos, atorrantes, estúpidos, mono-neuronales, huachafos y demás adjetivos peyorativos que me demoraría demasiado en enumerar, así me parecen comentarios como el del título. Por si no lo han notado, en un país machista como el nuestro, el decir soy gay y más aún optar por vivir una vida a plena luz del día, demanda tener los huevos bien puestos, así que decir: esos maricones, es tener un dedo de frente y no darse cuenta de que somos valientes, que competimos con ustedes profesionalmente hablando y que de esa exclusión social a la que muchos de ustedes nos han relegado, ha nacido la fuerza, los colores de nuestra bandera y la convicción de lucha por lo que merecemos, no por ser una “minoría en proceso de expansión”, sino por el hecho de ser seres humanos, dignos y merecedores de todos los derechos civiles que se nos han negado. Hoy es el día internacional del hombre, y en su diminuto cerebro, piensan que sólo los “heterosexuales” merecen celebrarlo, y no, mil v...

Uno más del grupo

A nadie le resultaría difícil digerir la idea de que a veces soy antipático, que tengo cambios de humor radicales, que soy obsesivo con las cosas que hago, que tengo un vocabulario muy colorido y que nunca me quedo callado y sobretodo que me encantan los comentarios en doble sentido y las bromas de connotación sexual. Lo que si les parecería raro es si les dijese que soy tímido…ya? Ya terminaron de escupir sus bebidas, de ahogarse de risa y de cerciorarse de que no se hicieron la pis? Ok, ahora puedo continuar…los que me conocen más, saben que nunca soy yo quién entabla una conversación, que aunque siempre saludo cordialmente, no soy yo el que da el primer paso para conversar, del clima, o de cualquier cojudez que pueda sonar natural, por el contrario prefiero escuchar música a todo volumen, asi la gente dice: este atorrante, desubicado y se aleja…supongo que es mi naturaleza, al menos así lo ha sido siempre, una vez que me siento seguro, y agarro cancha, allí si necesitan una mordaza...

Mi música

Let’s talk about sex…que en mi caso, podría ser hablar de cualquier cosa, aunque el dia de hoy sólo será acerca de música. Y es que sería un craso error el pedirme que reprodujese en altavoz las 16 GB de música que hay almacenadas en mi celular. Algunas canciones comenzarían con gritos de guerra, otras con gemiditos sugestivos y algunas con declaraciones universales, como: “I’m not cocky, I just love myself…bitch” porque Christina Aguilera Rules! En mi más humilde punto de vista la música no te incita a fantasear coreografías sensuales, o te lleva de la alegría desbordante a la desesperación suicida. El sonido lejano del piar de pingüinos bebes en la Antártica y el sonido del viento gélido mezclado con los acordes electrónicos de Emilie Simon, los gemiditos y super arreglos vocales de Britney, las imagines mentales que producen Regina Spektor o Kyllie Minogue. La armonica de Alanis Morisette, las insinuaciones de Bebé, la locura de Bjork, lo lírico de Carla Bruni y Corinne...

Podrido me tienen!

Y vuelve la burra al trigo como dijera Don Ramón! Y es que me pudre mal, los que me atosigan con sus presunciones estúpidas, y sobretodo mono-neuronales. Odio que me digan, pero parecías tan hombrecito…osea? Sorry con excuse me, o como dicen mis alumnos de Basic 1, sorry with squeeze me (a lo que yo solo los miro y les digo, I can’t, I swear for all the Gods, I can’t, and sometimes I do want to do so muajajaja). Y es que ser gay, no te quita el cromosoma “Y” con el que naciste. Y peor aún es que asumen que me quiero levantar a todos mis compañeros, no hay forma…son mis amigos, ni borrachos me aprovecharía de ellos, eso sí de que los jodo aún más de lo que ellos puedan joderme a mí, de eso no se libran. Y tampoco me quiero levantar a todo el que tenga pantalones…que te guste otro hombre, no, y categóricamente NO, te resta hombría, por el contrario, hay que tener los “huérfanos” para decir: Soy gay!, y de la misma manera, decir: A mí no me gustan las chicas, si no son grandes, n...

Valientes!

Sin duda alguna esto es sólo para valientes…! Si, como lo oyen, esto de ser profesor es solo para valientes, para los de coraje inquebrantable, para los multi-tasking, para los avezados. (Alguna vez me dijeron que alguien como yo (gay) no podría llegar a ser profesor, y heme aquí 16 años después de ese comentario, feliz con lo que la vida me ha ofrecido y más fuerte que nunca, y aun dispuesto a cambiar el mundo desde mi aula…) Ser profesor no es para cualquiera, y es que enseñar es un quehacer complicadísimo, tienes que luchar contra el cansancio cotidiano de tus alumnos, las hormonas revueltas de otros tantos, cuyos modales e hábitos de higiene personal son más que cuestionables y sobretodo el hecho de balancear una vida privada de tal manera que podamos cumplir cabalmente con todo lo que nos proponemos. Ser profesor es tener baterías DURACELL al 100% los 365 días del año, no sólo en el aula, sino también fuera de ella…preparar clases, corregir tareas, corregir exámenes, ...

Patriarcas

Que significa estos casi 13 años junto, pues, lo significan todo, somos una familia de a dos, celebramos aniversarios, planificamos vacaciones, nos dividimos equitativamente las celebraciones familiares, nos miramos y sabemos si tenemos hambre, sueño, sed, antojos de chocolate, esos días en los que nuestra conexión telepática se devela de maneras insospechadas, como cuando compro un postre para sorprenderte para la cena y tu llegas con el mismo postre y terminamos comiendo el doble, o cuando sin decir nada, nos miramos y sabemos que abriremos una caja de chocolates, pero sobretodo, estos casi 13 años juntos, significan estar el uno para el otro, en las buenas y en las malas, en los ataques de risa que nos hacen dolernos jamones, y en esos días en que hemos llorado hasta el cansancio. Hoy, fue un día distinto, especial y triste al mismo tiempo. El ir a visitar a mi abuelo, mi padre, mis cuñados y tíos por el día del padre, sin empezar el día llamando al tuyo, he ir tomados de la ma...